El etanol es un líquido inflamable clase 3 (UN 1170, CAS 64-17-5). Almacenarlo bien no es sofisticado, pero no admite improvisación: los incidentes con alcohol en planta casi siempre rastrean a una de cuatro causas — vapores acumulados, fuentes de ignición cercanas, trasvase sin tierra física o envases incompatibles.
Las reglas de base
- Recipiente cerrado y señalizado, en área ventilada — los vapores de etanol son más pesados que el aire y se acumulan a nivel de piso.
- Lejos de fuentes de ignición: flama, chispa eléctrica, superficies calientes, carga estática.
- Tierra física y puenteo en todo trasvase: la estática de un llenado rápido es fuente de ignición suficiente.
- Compatibilidad de materiales: acero al carbón, inoxidable y HDPE son estándar; evite contacto prolongado con elastómeros no compatibles.
- Contención secundaria y kit de derrames dimensionado al envase mayor.
Por presentación
Tambos de 200 L: almacén de inflamables convencional, sobre tarima con contención. Totes de 1,000 L: mismas reglas, más pasillos de montacargas y apilado limitado según fabricante. Tanque fijo (recepción de pipa): venteo dimensionado, tierra permanente, y protocolo de recepción con verificación de sellos y COA.
La referencia obligada es la HDS del producto — en formato GHS y en español, descargable en el Centro Técnico — que detalla peligros, EPP, primeros auxilios y medidas contra incendio.
¿Está dimensionando su almacén de inflamables? Solicite cotización — respuesta en menos de 24 horas para etanol — o revise el Centro Técnico para la documentación completa.